A finales de la década de 1980 y principios de la de 1990 los economistas pusieron de moda la palabra sinergia, la cual define que la producción de dos partes trabajando en conjunto será mayor que si estas partes lo hicieran trabajando por separado. Por ejemplo, ellos decían que si en un pueblo hubiera dos zapateros y cada uno produce por separado 10 pares de zapatos al mes, si decidieran unir sus habilidades y producir en conjunto deberían elaborar entre 25 y 30 zapatos al mes en lugar de solo 20. Leer más

Cuánto ganaríamos en el matrimonio si fuéramos más vulnerables como pareja. En cambio, cuánto perdemos por esconder nuestros sentimientos o lo que pensamos. Hace poco mi esposo y yo vivimos una etapa en la que constantemente nos molestaba algo del otro. Aunque fuera un asunto pequeño o grande, siempre había una discusión. Era como si volviéramos a encender el fuego con un pequeño comentario. Y aunque nos amamos muchísimo (yo estoy enamoradísima de mi esposo aún después de veinte años desde que nos conocimos), de una u otra forma terminábamos peleando o hiriéndonos con palabras o afirmaciones que no decíamos de corazón, sino que eran provocadas desde el enojo o falta de comunicación. Leer más

Existen muchos ingredientes que pueden ayudar a que tu matrimonio permanezca en el tiempo: la comunicación, los acuerdos, el respeto y el amor, entre otros, pero hoy quiero hablarte sobre uno que quizá no sea tan reconocido en el matrimonio, pero tiene un gran peso: la flexibilidad.

Primero, para poder aplicarla, definamos qué es. La definición de la lengua española dice: “Que se adapta con facilidad a la opinión, a la voluntad, o actitud de otros”. En ocasiones no nos gusta ceder ante nuestra pareja ya que esto puede ponernos en un estado de vulnerabilidad o debilidad y, como seres humanos, esto puede ser incómodo o difícil. Leer más

No hace mucho, durante la hora del almuerzo, una de mis hijas nos preguntó a mi esposo y a mí cómo nos habíamos conocido y cómo nos hicimos novios. Esta pregunta me hizo hacer una pausa y retroceder varios años, veintiún años para ser exactos. Recordé aquel martes 27 de febrero después de un grupo de la iglesia, cuando mi mejor amigo me lanzó la pregunta: “¿Quieres ser mi novia?” Y aun hoy, escribiendo este pequeño artículo, siento los mismos nervios y la misma emoción que sentí cuando le dije que sí. Leer más

Cuando mi esposa Claudia y yo recibimos nuestro prematrimonial de novios previo a la boda aprendimos sobre varios temas. En el área financiera un punto importante era el aspecto legal y las diferentes formas de casarse para elegir una en lo que al patrimonio se refiere.  Entendimos que de las opciones queríamos elegir el régimen de bienes mancomunados, es decir, todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío. Leer más

Mi esposo y yo llevábamos una semana de casados cuando, una vez que yo estaba lavando los trastos, se me cayó un vaso y se rompió. Me sentí mal porque había sido uno de los regalos que nos dieron. A lo lejos en el cuarto escuché a Ricardo preguntar si yo estaba bien. Rápidamente llegó y sin reprocharme nada me ayudó a limpiar. Al terminar de recoger los vidrios, me dijo, riendo: “Bueno, ahora solo podremos invitar a dos parejas y un soltero, pues el juego de vasos era de seis”. Leer más

No sé cuántos de ustedes han comido unos dulces de distintos sabores que se llaman Skittles. A mí me gustan mucho. Me llama la atención que, aunque vienen en un mismo paquete y tienen la misma forma, vienen de colores y sabores distintos. Así es mi familia conformada por cuatro personas con características similares y al mismo tiempo con diferencias muy marcadas. ¿Te identificas conmigo? ¿Tu familia es igual? Leer más

Mateo 7:24-27 (LBLA) dice: “Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca”.

La palabra sabio se traduce del griego phronimos, que también quiere decir “inteligente, prudente, sensible, sagaz y astuto”. Quiere decir que aquel que está edificando sobre la roca podría ser calificado con todos los adjetivos anteriores. Leer más

Si leíste el título y aún sigues la lectura es porque te interesa conocer cómo mejorar en esa área dentro de tu matrimonio. Son pocos los matrimonios que tienen la oportunidad de pasar el cien por ciento del tiempo juntos, pues siempre hay actividades necesarias para llevar a cabo por separado: nuestros trabajos, profesiones, emprendimientos, hijos, amigos, familia, ministerios, etcétera. Aunque la cantidad de tiempo no es proporcional a la cantidad de intimidad que puedes tener con tu pareja, sí lo les la calidad de tiempo que decidimos compartir. Leer más

¿Cuántas veces al día sientes que no eres comprendido? Estudios en varias universidades indican que más del 80% de las personas encuestadas se sienten incomprendidas más de una vez al día por su pareja.

Leer las estadísticas hizo que quisiera saber qué significa la palabra comprensión y luego de visitar varios diccionarios y sitios de conceptos, puedo resumir que compresión es una “facultad o capacidad para entender y penetrar las cosas con una actitud comprensiva o tolerante”. En pocas palabras, debes entender lo que te están diciendo, sin exaltarte, para llegar a una conclusión en completa paz, armonía y calma. Qué difícil, ¿no crees? Aceptar esa conclusión en completa paz, armonía y calma nos hace sentir que entregamos nuestro orgullo, ego y muchas veces hasta nuestra propia individualidad, especialmente cuando la conclusión se inclina a la idea opuesta. Leer más

En 2 Timoteo 4:6 el apóstol Pablo nos indica lo siguiente: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”.

Lo más importante en la vida de un cristiano comprometido no es iniciar la carrera, sino terminarla.  En la Biblia podemos ver ejemplos de hombres que iniciaron muy bien, pero que terminaron mal. Leer más

Josué 9:3-5 dice: “Mas los moradores de Gabaón, cuando oyeron lo que Josué había hecho a Jericó y a Hai, usaron de astucia; pues fueron y se fingieron embajadores, y tomaron sacos viejos sobre sus asnos, y cueros viejos de vino, rotos y remendados, y zapatos viejos y recosidos en sus pies, con vestidos viejos sobre sí; y todo el pan que traían para el camino era seco y mohoso”.

El capítulo nueve de Josué muestra a unos reyes gabaonitas que se vestían con ropas viejas y que fueron delante de Josué como gente necesitada de misericordia. O sea, tomaron en realidad una actitud de mentira y engaño. Leer más

Vivimos en un mundo lleno de estrés, horarios apretados, citas, llamadas importantes y responsabilidades agobiantes. Todo esto puede ser el argumento que usamos para no disfrutar de nuestro cónyuge y de nuestra familia.

Hoy quiero quitarte un peso de encima (si esto te hiciera sentir culpable) y también darte opciones para poder disfrutarse. Sí, es verdad: estamos muy ocupados resolviendo conflictos y tratando de buscar el sustento para la familia todos los días, pero todo esto puede hacerte sentir culpable por no poder estar en momentos importantes con tu familia. Es en vano esforzarse tanto y trabajar mucho, madrugar y desvelarse si al final pierdes a tu familia.

En mi familia tenemos un principio y es este: calidad en vez de cantidad. Muchas familias pueden estar juntas todo el día, pero desconectadas y sin disfrutarse; y esto es ineficaz para fortalecer nuestras relaciones. Leer más

Todo plan comienza con un sueño. Esta frase es totalmente cierta, pero un sueño por sí mismo no puede convertirse en un proyecto a menos que lo traigamos del mundo de los pensamientos al mundo de la realidad. Con esto quiero decir que no es lo mismo tener un sueño que tener un plan. Si todo plan comienza con un sueño, entonces podríamos decir que todo logro comienza con un plan.

Muchas de las grandes empresas que hoy existen nacieron a partir de un sueño. Lo interesante es que estas iniciativas no se quedaron únicamente en sueños, sino que por medio de una planificación efectiva esos sueños se convirtieron en una realidad que hoy todos pueden ver.

Está claro que Dios es quien nos da la capacidad de soñar. Todos los seres humanos nacemos con esa habilidad; por ejemplo, ¿te recuerdas cuando eras niño? ¿Qué querías ser cuando fueras grande? Algunos soñaron con ser bomberos, médicos, aviadores o posiblemente con tener la misma profesión que tenían sus padres. Leer más

Uno de los avances tecnológicos que ha cambiado la forma de trabajar y mantenernos comunicados ha sido el desarrollo de redes inalámbricas o Wifi. Hace diez años no éramos dependientes de la conectividad, pero hoy en día se ha vuelto una necesidad estar conectados.

Aun cuando las señales de radiofrecuencia no las podemos ver, sabemos que están allí y las utilizamos en nuestros dispositivos móviles con un simple propósito: estar conectados sin restricción de lugar, horario o velocidad. En otras palabras, queremos conectividad y movilidad. Leer más

Hace unos meses tuve que ir al médico a realizarme unos exámenes para revisar el funcionamiento de mis riñones. El urólogo me indicó que una de las maneras que tiene el organismo de eliminar las toxinas o productos de desecho de nuestro cuerpo es por medio de nuestro sistema renal o urinario.

Este proceso de eliminación de toxinas es tan importante que los riñones deben hacerlo todo el día, todos los días, de lo contrario la sangre se vuelve tóxica y, en resumen, nuestro cuerpo colapsa por envenenamiento y esto puede provocar la muerte.

Esta explicación médica me hizo reflexionar que todos los días ingresa a nuestra mente información de diferentes fuentes, pero a diferencia del cuerpo, nuestra alma no tiene un sistema automático de eliminación de pensamientos tóxicos como lo tiene nuestro organismo; y en lo que sí coinciden es que al no eliminar esta toxina emocional esto tendría como consecuencia que tomemos decisiones que nos pueden llevar a una muerte espiritual, emocional y, por qué no decirlo: también física.

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Estas son líneas más poéticas que otra cosa…

Este es un recordatorio de que el único que tiene el poder de dar vida y quitarla es Dios (Job 33:4). Dios nos dio un inicio y también planificó el número de días u horas que estaríamos acá en la Tierra. ¡Solo Dios puede darnos a nuestros hijos! Vienen de Su mano y de Su perfecto propósito para nuestra vida.

Los hijos son mensajes del cielo. Tienen un significado para sus papás: nos transforman e incluso nos sanan. Algunas veces pensamos que nosotros estamos para ellos, pero en esencia son ellos los que nos traen un mensaje, un proceso y una transformación a nuestras vidas. Leer más

Hace unos días estaba leyendo un artículo acerca de la comunicación y me llamó mucho la atención una frase que encontré en uno de sus párrafos, la cual decía así: “Aprender a escuchar me hace más sabio al hablar”.

Cuánta razón tiene el escritor de esta frase, sobre todo si reconocemos que la mayoría de nosotros —y sobre todo los hombres— sencillamente oímos, pero no escuchamos. Escuchar va más allá que simplemente oír lo que nos hablan.

Dios nos diseñó anatómicamente con dos orejas y una boca, lo que me hace pensar que debemos escuchar el doble de lo que hablamos. Leer más

Cada familia es tan diferente como la suma de las personalidades que la integran. Eso las hace maravillosas, hermosas y únicas. Pero también las hace aún más difíciles y provoca roces y batallas diarias. Lo que puede darnos paz es la seguridad de que es Dios el autor de nuestra familia.

Él conoce perfectamente cada detalle de cada uno y aun así nos ama y cree que nosotros podemos lograrlo. Pero… ¿“nosotros”? ¿Será que papá y mamá conocen muy bien a sus hijos? ¿Será que los hijos saben qué les gusta y qué no les gusta a sus papás? Creemos que este tema se da por sentado hoy en día en las familias. Somos familia y no hay nadie más cercano que la familia, nadie nos conoce mejor que alguien que vive con nosotros. Pero ¿será cierto esto? Leer más

Recuerdo ese momento en mi boda cuando dije: “Prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida hasta que la muerte nos separe”. La verdad, abriéndote mi corazón, ese día estaba más preocupada de que mi velo no se cayera que de analizar bien lo que estaba prometiendo. Seamos sinceros: la gran mayoría no valoramos los votos. Sabemos que son parte de la ceremonia, pero quizás no les ponemos la atención que merecen y olvidamos que más que prometer frente al ministro de bodas y los invitados, lo hicimos delante de Dios.

Hoy no quiero hablarte de una separación por muerte física, que debe ser uno de los dolores más duros que una persona puede vivir; sino de esas situaciones que trae la muerte de sueños, metas y propósitos en común dentro de una relación. La verdad es que el matrimonio desde el inicio trae consigo situaciones que atentan contra él: desde el vivir juntos y experimentar la manera de hacer las cosas diferentes, hasta la llegada de los hijos o un cambio de trabajo, entre muchas otras cosas que pueden crear desánimo y deseos de rendirse. Son esos momentos en que ninguno de los dos recuerda lo que prometió en el altar y, por lo contrario, dicen palabras que sugieren terminar o amenazar el pacto que hicieron ese día.

Cuando el propósito, los sueños y las metas de nuestro matrimonio se mueren empezamos a vivir un duelo. Sí: viviendo cada etapa como cuando llega la muerte de un ser amado. Pueda ser que iniciemos negando que hay un problema en la relación y cada uno empieza a vivir su vida de forma independiente. Luego podríamos sentir ira hacia la otra persona porque no vemos un interés en valorar la relación. Se empiezan a buscar culpables y hay problemas hasta por los más mínimos detalles. De ahí comienzan a negociar, pero muchas veces buscando solo un beneficio personal y no en favor a la relación.

Al no ver un interés genuino de la otra persona se puede caer en depresión. Esta etapa es muy dura porque ya no hay deseos de luchar por la relación. Por último viene la aceptación: la pareja da por muerto el matrimonio aunque muchas veces siguen viviendo juntos, pero ahora como dos personas independientes. Aceptan que ya no hay nada que hacer, se dan por vencidos y la relación termina en una separación. Estas etapas pueden variar su orden, pero el fin es el mismo: la muerte en la relación.

Lo que ha mantenido viva mi relación con Ricardo es precisamente recordar por qué estamos casados. No olvidar esos votos que hicimos hace veinte años. Aunque factores externos han querido matar nuestros sueños, metas y propósito, nos mantenemos unidos, luchando en una sola dirección, conectados con Dios, viviendo lo que dice Eclesiastés 4:9 (NTV): “Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito”.

Te invito a que ambos resuciten esos sueños como pareja y recuerden ese propósito que los unió. Si no lo tienen, nunca es tarde para escribir uno. Formen un equipo con Dios y si algo en tu relación debe morir, que sea la falta de perdón, el egoísmo, los egos y todo lo que esté afectando la relación. Te aseguro que, aunque tu matrimonio pareciera no tener esperanzas de vida, Dios puede hacer resucitar cualquier relación en donde ambos estén dispuestos a que Él intervenga y puedan vivir en plenitud hasta que la muerte física los separe.

Vanessa de Benecke
Empresaria
Cabeza de red de matrimonios jóvenes

¿Te has preguntado por qué algunos matrimonios sobrepasan adversidades de manera exitosa mientras que otros en condiciones similares terminan en frustración y crisis?

Desde que nos casamos, Romeo y yo hemos tenido que enfrentar diferentes retos. Desde el punto de vista económico se podría decir que iniciamos con el pie izquierdo. Él tenía una deuda que le quitaba el sueño y yo proveía económicamente para mi mamá y mis hermanos. Luego surgieron circunstancias inesperadas que salieron de nuestro control. Se me dificultaba quedar embarazada y, cuando por fin lo logré, mi embarazo fue de alto riesgo. Tuve varias amenazas de aborto y nuestro bebé nació prematuro. Leer más

Recientemente estuve viendo varios programas que recuerdan y analizan todo lo sucedido el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, cuando unos aviones piloteados por terroristas se estrellaron contra las Torres Gemelas. Me impactó muchísimo escuchar las historias de cada familia contando cómo desearían volver a ver a sus seres queridos y decirles lo que nunca les dijeron, volver a platicar con ellos. Pensé que todo lo sucedido hace veinte años es tan parecido a lo que estamos viviendo hoy mientras enfrentamos tiempos difíciles. Jesús nos dijo que en el mundo tendríamos aflicción. Él nos hizo saber que vendrían tiempos malos. Leer más

Hace unos días estuve viendo un programa de televisión donde entrevistaban a una psicopedagoga y ella comentaba que los niños necesitan un promedio de 2 años para que su cerebro aprenda su nombre por medio de la repetición. Es decir, un bebé de 2 años sabrá por lo menos voltear a ver en dirección donde están diciendo su nombre y reconocer su identidad.

Me llamó mucho la atención que el cerebro humano necesita por lo menos 730 días —es decir, 17,520 horas— para aprender a responder gestualmente cuando alguien llama al nombre de la persona; pero se necesita tan solo un instante para que una situación o una palabra nos quite nuestra identidad espiritual y emocional.

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Todos los días nuestra fe está siendo sometida a prueba. Las circunstancias y los problemas que enfrentamos prueban nuestras convicciones constantemente. A veces llega la enfermedad, la escasez, los problemas familiares o matrimoniales. Todo esto saca a flote nuestras verdaderas convicciones; o, dicho de otra manera, revela de qué estamos hechos.

En 1 Pedro 1:7 dice que nuestra fe debe ser probada como se prueba el oro; y si salimos aprobados tendremos un premio de honor y gloria. No es posible obtener el premio si primero no pasamos la prueba. Recuerda que los premios están en la meta.

En el mundo ideal quisiéramos que todo nos saliera bien siempre, que no tuviéramos obstáculos que sobrepasar o problemas por resolver; pero en el mundo real las cosas no son así. De hecho, Dios no prometió una vida sin problemas o aflicciones. Lo que sí prometió es que nos ayudaría a salir victoriosos de cada proceso. Leer más

Estoy seguro de que muchos de nosotros hemos orado a Dios pidiendo que nos de fe para creer por cosas mayores que las que ya hemos alcanzado.

Los discípulos también le pidieron lo mismo a Jesús en una ocasión. Le dijeron: “Señor auméntanos la fe” (Lucas 17:5). Los discípulos sabían y entendían que hay varios niveles de fe y querían tener un nivel más alto para seguir creyendo en Jesús y no dudar.

Los seres humanos percibimos nuestro entorno y nuestra realidad por medio de los sentidos y sobre todo por el sentido de la vista. Lo que nuestros ojos nos muestran es nuestro presente, lo que materialmente estamos viviendo hoy; pero la fe nos muestra lo que Dios tiene preparado para nosotros en el futuro. Todo aquello que vamos a disfrutar y que Dios nos ha prometido para nuestra vida. Leer más

Algo que siempre he aprendido es que Dios es un dios de orden y ha establecido cuál es la posición que cada persona debe ocupar y desempeñar dentro de un matrimonio. Lamentablemente, la sociedad en que vivimos —sobre todo la sociedad latinoamericana— ha dejado de lado aquello que Él ha establecido en cuanto a los roles que cada persona debe realizar y han adoptado patrones extremistas.

Las causas por las cuales no se ejerce la posición de cabeza de hogar:

  • Esposos ausentes (física o emocionalmente)
  • Hombres ociosos o acomodados
  • Matriarcado
  • Machismo

Por un lado, el machismo nos ha llevado a ver la figura del hombre como un dictador autoritario donde los abusos verbales, físicos y psicológicos están a la orden del día; por el contrario, el matriarcado, que cada día es más común en los matrimonios, ha invertido el orden que Dios ha propuesto en Su Palabra. Esto trae como resultado matrimonios disfuncionales que cada día adoptan el camino del divorcio. Leer más

Cuando unimos nuestra vida a la persona que amamos vemos las cualidades que nos enamoran él o ella, pero también los defectos. Y algunos en el interior decimos “Yo lo/la puedo cambiar”.

Es ingenuo pensar en cosas como “Cuando esté conmigo será mejor persona”, “Yo quiero ayudarlo a cambiar”, “Yo sé que puedo”, “Es que nunca ha tenido a su lado a alguien como yo”. El único poder que tenemos es de cambiarnos a nosotros mismos. Si tu pareja no quiere ayuda —y si no te lo ha pedido— es porque definitivamente no desea cambiar y ante eso no puedes hacer nada. Leer más

El amor es el motor que nos impulsa a tomar la decisión de casarnos y formar una familia. En un inicio el amor es inmaduro, pero con el tiempo la pareja madura en el amor.

Una referencia de amor maduro la encontramos 1 Corintios 13, y quiero citar el verso 5: “el amor no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor”. El amor no es egoísta y de eso se trata amar: de darnos a nuestro esposo o esposa. Leer más

Una de las características personales que más valoran las empresas hoy en día es la capacidad de adaptación a los cambios y la interacción con el entorno laboral, pues de este modo las personas tienen mayores probabilidades de permanecer y desarrollarse satisfactoriamente, lo que les permite alcanzar sus metas y objetivos en la vida, y esto se traduce en bienestar. Leer más

Desde pequeña sentí que había algo poderoso que no era humano, que me permitía experimentar una inexplicable paz en medio del llanto que me producía estar en ese silencio. Siempre estuve segura de que lo que experimentaba era algo especial y nunca me dio miedo.

Conforme avanzaba en mis años y en el conocimiento de las cosas, de las personas y en el mismo experimento de mi propia realidad, empecé a notar que lo que experimentaba en mis años de infancia en esos momentos de silencio era cada vez más escaso y cada vez menos profundo. Leer más

Recuerdo como si fuera ayer las veces que discutía con mi mamá por cualquier cosa: desde arreglar el cuarto hasta los problemas por no sentirme comprendida. Y esta escena se repite en muchos hogares: escuchar que los padres comparan a la adolescencia con una guerra mundial.

Muchos son los temores de esta etapa que nos pueden llegar a paralizar como padres, pero un punto clave es no olvidar que nosotros ya pasamos por esa etapa y, más que juzgar o criticar la formación o la falta de comprensión de nuestros padres, deberíamos conocer a nuestros hijos y comprender la etapa que están viviendo. Leer más

En Genesis 2:18 la Biblia dice: Dijo además el SEÑOR Dios: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea”. Inmediatamente después relata que Dios creó a todos los animales, pero que no halló ayuda idónea para el hombre y que por eso decidió crear a la mujer.

Pero realmente hemos entendido lo que significa “ayuda Idónea” en la versión Nueva Biblia Viva (NBV), en donde Genesis 2:18 dice lo siguiente: Dios el SEÑOR dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer una compañera que sea de ayuda para él en todas sus necesidades». Esta versión detalla que Dios estaba buscando una ayuda para el hombre en todas las cosas. Leer más

Mucho se ha hablado a favor de María, madre de Jesús. De sus virtudes de entrega, obediencia y humildad. Definitivamente, el Padre no elegiría a cualquier mujer para ser la madre de Su Hijo. Pero poco se ha hablado de José, padre terrenal de Jesús, quien tuvo a su cargo cuidar y formar como padre al Hijo de Dios y, al mismo tiempo, cuidar y proveer a María, la madre de Jesús. ¿Habría de elegir el Padre Celestial a un hombre menos virtuoso para tal misión? Me es imposible pensar en algo diferente. José tendría que haber sido un varón conforme al corazón de Dios. Veamos qué características dice la Biblia que tenía José como esposo de María y como padre de Jesús. Leer más

Debo confesar que fui una niña muy diferente a las demás. Los cuentos en donde la princesa necesitaba ser rescatada por un príncipe no eran precisamente mis favoritos. Pero cuando nació mi hija todo cambió, me vi inmersa en ese mundo color rosa y en donde las películas y cuentos sobre princesas era el pan diario. A partir de ahí la típica frase al final de cada película: “Y vivieron felices para siempre… The End”, nos emocionaba y nos hacía soñar. En el mundo ideal qué lindos son estos finales: ver a la princesa vestida de blanco y al príncipe darse un beso, más una música de fondo, creaba la idea no solo de una boda perfecta, sino de un matrimonio perfecto sin problemas ni discusiones. Leer más

Cuando se habla de matrimonio generalmente se mencionan las palabras amor, deber, compromiso, responsabilidad, fidelidad, dinero, etcétera; pero nunca se comenta la palabra amistad. Tú amas a tu esposo o tú amas a tu esposa, pero ¿se divierten juntos? ¿Conversan? ¿Le compartes tus problemas o prefieres compartírselos a una hermana o amiga? ¿Él se siente más a gusto con los amigos que contigo? Leer más

Mira lo que dice Génesis 2:24 (Reina-Valera, 1960): “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Ves lo que dice: “dejará”, y esto es renunciar; y dice: “se unirá”, y esto es elegir.

O acaso se refiera a estos dichos que hemos escuchado entre hombres: “Ahora te manda tu mujer”; o “Ya le encontraste dueño a tus ingresos”; o “Casado, pero no capado”; o “La casada es mi mujer”; y que en estos tiempos algunos también aplicarían para muchas mujeres. ¿Qué piensas al respecto? Leer más

¿En algún momento te has puesto a recodar todas las cosas que hiciste por conquistar a tu esposa? Puedes traer a memoria esos momentos en que te desvelabas tras esas largas conversaciones por teléfono o por chat, todos los momentos, cosas, compromisos y personas a las que renunciaste por darle prioridad a ella y demostrarle que verdaderamente te importaba. Invertimos tiempo, recursos y, sobre todo, prioridades en esos momentos de conquista. Lo importante era ganar su corazón y convencerla de que éramos el hombre correcto para compartir el resto de su vida. Leer más

En esta entrega de nuestro blog, retomamos la SERIE “No tires la toalla”, que iniciamos el pasado 24 de Junio, luego el 1 y 8 de Julio en tres capítulos impactantes. Hoy te presentamos el cuarto episodio, donde abordaremos el tema Unidos a pesar de todo Leer más

Siempre he creído que el matrimonio está conformado de muchas conexiones y no solamente de una en específico. Posiblemente esta idea venga del versículo en Eclesiastés que dice: “cordón de tres dobleces no se romperá” (Eclesiastés 4:12). Tenemos la idea de que cada doblez se refiere al esposo, la esposa y a Dios. Y aunque esta idea no suena nada mal, imagino que como parejas estamos conectados más como una red, con muchas líneas que nos conectan. Y cuando un matrimonio llega al punto de expresar: “Nuestra relación pende de un hilo” es porque han cortado el resto de los hilos que los sostenían. Leer más

Cuando Ricardo y yo éramos novios soñábamos con tener dos hijos. Ya teníamos los nombres: Johann y Kathy. Dios cumplió el anhelo de nuestro corazón: en 2003 nos enteramos de la venida de nuestro primogénito y en 2006 nació la princesa. Cuántos sueños y metas teníamos para ellos, pero no contábamos con un detalle muy importante: que ellos, antes que nuestros, eran de Dios. En lo personal esto me costó entenderlo. Quería proteger a mis hijos, tenerlos en una burbuja y hacerle honor a ese dicho que dice: “Si alguien se mete con mis hijos, despertarán a una leona”. Pero cuán equivocada estaba. No digo que no debamos cuidar y defender a nuestros hijos, pero yo estaba olvidando que Dios tenía el control de sus vidas y que yo no podía ocupar Su posición creyendo que podía cuidarlos mejor que Él. Leer más

La consejería es un arte y una escuela, ya que te permite ver la belleza de la restauración, así como aprender de los errores que has cometido y de los que escuchas en aquellos que te buscan. A lo largo de estos años he ayudado a parejas en distintas situaciones y me he dado cuenta de que un arma letal para los matrimonios es la famosa frase: “Yo soy así”. Leer más

Desde pequeña —a diferencia de lo que soñaban muchas niñas— yo nunca soñé con mi boda. Crecí creyendo que nunca me iba a casar, que no había un hombre que fuera a amarme como las películas nos hacen creer. Llegué a los 25 años y para la sociedad ya me estaba “dejando el tren”. Sin embargo, terminé mi carrera universitaria y era una líder activa en la iglesia, hasta que un día llegó el momento en donde me di la oportunidad de creer que sí había un hombre que estaba siendo preparado para mí. Oraba por un hombre que amara a Dios más que a mí, que fuera respetuoso, amable y trabajador, entre otras cualidades; y, por supuesto, que fuera apuesto. Leer más

El matrimonio es una aventura que tomamos con emoción, amor e incertidumbre. Llevo seis años de casado con Susy, mi bella esposa, y ha sido una travesía. Aun sabiendo que queda mucho por aprender y mucho por vivir, en este tiempo hemos visto, a través de la consejería, que las parejas pierden algo importante con el estrés y la rutina del día a día: la complicidad. Leer más

Era una tarde de agosto del año 2000 en un restaurante de la Zona 7 de la Ciudad de Guatemala. Mi amigo en ese momento inició una plática que marcaría nuestra futura relación; no solo porque ese día nos hicimos novios, sino porque allí el me confesaría algo que tuve que aprender a sobrellevar durante los primeros años de casados. Me dijo que su familia debía millones de quetzales y que, además, él también tenía una deuda personal. Terminó diciéndome que lo único que me ofrecía para nuestra vida juntos era el carro que estaba en el parqueo y sus ganas de salir adelante trabajando duro. Leer más

Aún recuerdo la primera compra de supermercado que hice como recién casada. Esto fue hace 20 años. Yo iba caminando por los pasillos, metiendo en la carreta los productos que, según yo, íbamos a necesitar; o si no, los que acostumbraba a comprar para mi casa cuando era soltera. Parecía que estaba en un concurso de esos que te dicen: “Tienes 5 minutos para agarrar todo lo que quieras”. Leer más

Continuamos con nuestra serie “No tires la toalla”, en este episodio abordaremos el tema Dejándolo todo

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Continuamos con nuestra serie “No tires la toalla”, en este episodio abordaremos el tema Los Problemas de los recién casados Leer más

Durante las siguientes 3 semanas estaremos compartiendo una serie de entrevistas que hemos llamado “No tires la toalla”, donde parejas compartirán sus vivencias, edificaran tu matrimonio, y te mostrarán que si hay esperanza cuando se toma la decisión de trabajar en nuestros matrimonios. Leer más

Un vaso sin agua representa un objeto en reposo, sin cumplir propósito alguno, ocupando un espacio, ya sea en un estante, un cajón o una alacena de la cocina. Cuando a ese vaso se le vierte algún líquido, comienza un proceso de llenado, cumpliendo así, su propósito como contenedor.

Este puede ser el ejemplo perfecto para describir lo que estaba ocurriendo en mí y la relacion con mi esposa y mi  hijos.  Sucedía que de repente pasaba de sentirme lleno con ella a sentir que me faltaba algo, pero no era capáz de identificar qué era.

Aunque estaba rodeado del amor de mi esposa y de mis hijos y mis amigos, me sentía como ese vaso sin contenido, con una sensación de vacío en el fondo de mi ser, algo que no se llenaba, una extraña sensación que te hace creer que te falta todo, aunque solo sea una ilusión, una mala jugada de la mente. Había personas a mi alrededor, pero nada ni nadie comprendía lo que sientía, ni conocía lo que yo había vivido desde niño.

Por momentos me sentí pleno con ganas de vivir y con la fortaleza para enfrentar lo que fuese, pero en otras ocasiones, parecía que se bajaba la carga de la batería y solo veía la vida en escala de grises.

Cada día nos enfrentamos a situaciones en nuestra vida que pueden ir dejando agujeros en nuestro corazón. Y sin importar la razón de este extraño suceso, quiero decirte que hay una salida de este agujero negro emocional y esa salida es Dios. Él me transformó, renovó  y restauró. Es el mejor cirujano que pudo sanar mi corazón y devolvió esa sonrisa en mi.

Me encanta la relacion que actualmente llevo con mi esposa. Hay momentos  en que hablamos de puro Amor y otras que hablamos seriamente. Tenemos momentos pervertidos y románticos, pero tambien somos los mejores amigos y complices. Hay momentos en los que nos convertimos en la pereja perfecta porque sabemos que nos amamos tal como somos el uno al otro, dando todo de nuestra parte.

Mi corazón ha sido restaurado y llevo una relación de amor y confianza con mis hijos, a pesar de la distancia con mi hijo mayor, que se encuentra en su asiganacion pastoral en Cancún Mexico nos consideramos buenos amigos y la relación con mis dos hijas muy bien.

Dios nos mira con profundo amor y nos espera con agrado para abrazarnos, darnos fé, ánimo y nuevas fuerzas para enfrentarnos a lo que sea, pero ahora, tomados de Su mano.

Así que la próxima vez que no sepas que hacer ni cómo solucionar algo; o cuando te sientas como un vaso vacío en tu matrimonio, recuerda que Dios estará ahí para escucharte, consolarte, amarte y ayudarte a continuar pero ahora con Su compañía y Sus fuerzas.

Salmos 51:10-12 (PDT) dice: ¨Dios mío, crea en mí un corazón limpio.
Una vez más quiero ser fiel en mí espíritu.  No me alejes de ti; ni me quites     tu Santo EspírituHazme sentir de nuevo la alegría de tu salvación;
y que me sostenga tu Espíritu que me guía.

¡Te bendigo!

Por César Ramón

Hace más de diez años, cuando era soltero, acumulé experiencias de noviazgo con personas muy diferentes. Podría decir que esas experiencias me ayudaron a conocer mejor mis gustos y preferencias respecto al tipo de mujer con la que probablemente podría casarme. Leer más