Si leíste el título y aún sigues la lectura es porque te interesa conocer cómo mejorar en esa área dentro de tu matrimonio. Son pocos los matrimonios que tienen la oportunidad de pasar el cien por ciento del tiempo juntos, pues siempre hay actividades necesarias para llevar a cabo por separado: nuestros trabajos, profesiones, emprendimientos, hijos, amigos, familia, ministerios, etcétera. Aunque la cantidad de tiempo no es proporcional a la cantidad de intimidad que puedes tener con tu pareja, sí lo les la calidad de tiempo que decidimos compartir.

¿Recuerdas la emoción y el deseo con el que llegaste a tu primera noche de bodas? Para muchos esa noche fue la primera vez de intimidad, de desnudos y de sexo. Hombres y mujeres suelen tener diferente preparación y perspectiva respecto a ese momento. A pesar de la mucha o poca experiencia en materia de sexualidad, a la noche de bodas ambos llegan emocional, natural y biológicamente dispuestos a experimentar. Lo mejor que podemos hacer para revivir esa experiencia es crear una atmosfera de deseo y expectativa. Deja notas, manda mensajes, hazle una llamada telefónica a tu pareja y transmite la emoción por verla de nuevo.

Con la pandemia muchas parejas entraron a una fase de trabajar en casa y compartir más tiempo juntos, pero esto no redundó en mayor intimidad. Aunque estadísticamente el número de divorcios y anulaciones disminuyó en 2020 esto se debió más, según los expertos, a un cierre de juzgados. En resumen, si deseas más diversión en tu matrimonio, no es cantidad de tiempo lo que necesitas, sino mayor intimidad tu pareja. El sexo es el resultado de la comunicación, de desnudarse el uno frente al otro, de quitarse las máscaras y mostrarnos tal y como somos. No estamos unidos a nuestra pareja solo por un acta legal, sino también por las bases que establecimos desde aquellos primeros momentos: el amor que decidimos darnos, la fidelidad a la que nos comprometimos y el carácter con el que enfrentamos los problemas juntos.

Vamos a cosechar a medida que sembremos. En el caso de los hombres, hay que tener detalles con la esposa que le recuerden lo mucho que significa para uno. En el caso de las mujeres, hay que validar la hombría de tu esposo; es decir, reconocerlo como cabeza de hogar. Estos consejos sencillos podrían hacer la gran diferencia en tu relación matrimonial y traducirse en mejor intimidad. No es suficiente el acto como tal para tener satisfacción. Para hombres y mujeres es mucho mejor la experiencia al involucrar las emociones de conquista, deseo y conocimiento íntimo de tu pareja.

La Biblia nos muestra el diseño original antes de que el pecado se adueñara del ser humano. Mostrarnos desnudos a nuestra pareja no solo es un hecho físico, sino además conlleva ser libres de pecado, de temor, de paradigmas y de codependencia. Estar dispuestos a quitarnos los ropajes del mundo y ser tal como somos. El mejor nivel para lograr esto es dejar de fingir con tu pareja y no tener una doble personalidad; aceptarte y transformarte para y por amor a tu pareja.

Rony Álvarez
Cabeza de red en la red de Matrimonios Jóvenes