¿Cuántas veces al día sientes que no eres comprendido? Estudios en varias universidades indican que más del 80% de las personas encuestadas se sienten incomprendidas más de una vez al día por su pareja.

Leer las estadísticas hizo que quisiera saber qué significa la palabra comprensión y luego de visitar varios diccionarios y sitios de conceptos, puedo resumir que compresión es una “facultad o capacidad para entender y penetrar las cosas con una actitud comprensiva o tolerante”. En pocas palabras, debes entender lo que te están diciendo, sin exaltarte, para llegar a una conclusión en completa paz, armonía y calma. Qué difícil, ¿no crees? Aceptar esa conclusión en completa paz, armonía y calma nos hace sentir que entregamos nuestro orgullo, ego y muchas veces hasta nuestra propia individualidad, especialmente cuando la conclusión se inclina a la idea opuesta.

Por lo regular queremos, como seres humanos, imponer nuestra voluntad, expresando nuestros pensamientos e ideas de una forma errónea, perdiendo por completo lo que nos enseña la Biblia acerca de ser una sola carne con nuestra pareja (Génesis 2:22-24).

Muchas veces he terminado conversaciones sintiendo que no ha valido la pena ni una sola palabra de la que dije, especialmente si el resultado es la idea de mi pareja. Pero luego de 15 años de casada he podido identificar algunos pasos que me han permitido sentirme más comprendida y sentir que mi pareja se siente comprendido también.

Los cinco pasos son:

  1. Entiende el pasado de tu pareja
    Muchas de nuestras reacciones tienen origen en nuestro pasado. Comprende esa historia personal y de esa forma entenderás gran parte de las razones por las que tu pareja es de una forma en particular.
  1. Respeta tu turno para hablar
    Dale tiempo a tu pareja para que pueda expresar lo que siente, sin interrupciones; y cuando ya sea tu momento, tomarás la palabra.
  1. No supongas nada
    Si tienes dudas, acláralas. Si sospechas de algo o algo te hace sentir de una manera, dilo. Suponer te hace inventar historias increíbles que solo envenenan tu alma sin fundamento. No hay pregunta tonta.
  1. Dedica tiempo para escucharlo/a
    Aunque tu pareja no sea de muchas palabras, deberás buscar un espacio neutral, mejor si es fuera de casa, para propiciar conversaciones que permitan conocerse más y en tiempo real. Sin hijos, sin distractores, sin prisas.
  1. Oren juntos
    Muchas veces oramos por las necesidades de los demás y pasamos por alto orar por nuestra pareja. Propongan un momento del día para bendecir sus vidas y cubrirse uno al otro. Esto les permitirá ser más sensibles a las necesidades del otro y podrán orar en una misma dirección.

Existe una persona que nos comprende siempre: Jesús. Él conoce tu verdad y sabe exactamente cómo te sientes. Él te puede ayudar así como lo ha hecho conmigo constantemente (Hebreos 2:17-18).

Con la ayuda de Dios y un apoyo profesional te aseguro que lo que pueda estar perdido en tu matrimonio, puede cobrar sentido y podrá continuar con el propósito de esa unión. No desistas y permítele a Dios manifestarse en medio de tus debilidades.

Karin Marroquín
Líder en la red de Matrimonios Jóvenes
Empresaria