Una de las características personales que más valoran las empresas hoy en día es la capacidad de adaptación a los cambios y la interacción con el entorno laboral, pues de este modo las personas tienen mayores probabilidades de permanecer y desarrollarse satisfactoriamente, lo que les permite alcanzar sus metas y objetivos en la vida, y esto se traduce en bienestar.

El mundo es cada día más desafiante en cuanto a los cambios, lo cual demanda a las instituciones y organizaciones a evolucionar para trascender. Esto mismo ocurre a los matrimonios, pues todos, sin excepción, experimentarán cambios importantes a través de los años. Cuando escuchamos a una pareja decir que “se acabó el amor” en la relación, no significa la ausencia de este, pues amar es una decisión y no un sentimiento. Por eso es alarmante ver la tasa de divorcios en el mundo que afecta incluso a las parejas que se consideran cristianas.

Esto se debe a la falta de adaptabilidad: no ser conscientes de que todos enfrentaremos cambios importantes —desempleo, pérdida de un familiar, enfermedades, etcétera—, además de cambios físicos —se cae el pelo, aparecen canas, algunas cosas que estaban arriba ahora están abajo—.

La reciente pandemia de COVID19 nos ha enseñado que no son más fuertes quienes subsisten, sino quienes mejor se adaptan; así que esfuérzate por buscar adaptarte; no para someterte a las reglas de algo o de alguien, sino para interactuar con el nuevo entorno, aportar y transcender con el rol que tienes en tu matrimonio.

Este año celebraremos nuestro 25 aniversario de bodas y a lo largo de esta travesía nos ha tocado vivir múltiples cambios y procesos traumáticos; sin embargo, nos hemos adaptado en cada etapa y eso nos ha permitido —aunque en muchas ocasiones no lo pareciera— vencer las adversidades y permanecer firmes. Los fracasos en la vida no están para permanecer en tu matrimonio, sino para formarnos y valorar a quien tenemos por pareja. Si trabajamos con las cualidades y los dones de cada uno podremos funcionar como un equipo. Hemos sido llamados para transcender y obtener la victoria.

No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

Gálatas 6:9

Por Armando y Claudia Palma