¡Nuestra última experiencia Live & Love de 2019 fue maravillosa! 55 parejas de Guatemala y de otros países lograron conectarse nuevamente, creyendo por un matrimonio en victoria.

A continuación compartimos algunos testimonios y un resumen de esta experiencia llevada a cabo el pasado noviembre.

A través del tiempo —y luego de analizar el asunto con nuestra mente humana— en nuestro proceso de restauración matrimonial mi esposa y yo hemos comprendido que el poder sobrenatural de Dios y su infinita misericordia son lo que una pareja necesita para salir adelante a pesar de cualquier situación.

Pero por otro, en los últimos dos años hemos visto el matrimonio desde la perspectiva psicológica. Hemos adquirido muchas herramientas en el Instituto Mejora y hemos continuado formándonos con la ayuda de especialistas del Instituto Gottmann. Esto nos ha demostrado que hay esperanza porque en un 85% de los casos la relación se puede rescatar. ¡Sí se puede!

Nuestra fe se fortalece mucho más en el Señor. Divorciarnos fue como atravesar un desierto, pero luego, al restaurar nuestro hogar, nos dimos cuenta de que todo eso fue parte de nuestro proceso para entender que las parejas pueden superar cualquier situación por difícil que parezca.

Es por esto que el matrimonio es una aventura maravillosa, porque atraviesa por senderos altos y bajos, algo que no puedes predecir y que cada día trae nuevos retos y nuevas sorpresas, pero sobre todo alegrías y la satisfacción de que podemos ser un equipo con nuestra pareja y sobreponernos a cualquier adversidad.

Es una aventura porque la historia se escribe día a día, es una página en blanco que debemos escribir y dibujar y cada trazo puede ser tan hermoso y especial como lo dispongamos en nuestro corazón.

Cuando hicimos los votos en el altar dijimos “sí” en la abundancia como en la escasez, en la salud como en la enfermedad, y hoy en día el amor y el compromiso nos han permitido seguir juntos a pesar de todo lo que hayamos pasado. Sentimos el firme propósito de invertir en nuestro matrimonio.

Por eso quiero invitarte a que permitas que Dios sea el centro de tu matrimonio e inviertas tiempo, energía y recursos en mejorar cada día para ser esa persona que tu pareja necesita y cumplir con el plan de Dios para tus generaciones.